¡En tu cara derrota de elecciones legislativas!

Posted: miércoles 8 de julio de 2009
In your face diría alguno. Como sabrán, luego del 28 de junio se esperaban cambios en puestos del Gobierno. Cristina dijo que no veía que por perder una elección legislativa debía cambiar el gabinete, bueno, dijo una tremenda boludez (para que no digan que uno es K y todo eso, uno trata de aproximarse a la realidad, a lo que pasa, a hacer los hechos inteligibles, y para eso tiene que ver cómo son las cosas, no como le gustaría que fueran, cosa que no es avalar que las cosas sean así, sino entender por qué pasan esas cosas, entonces, dar razones de por qué el gobierno hizo tal o cual cosa no es ser kirchnerista). Porque es un ABC de la política que si perdés tenés que cambiar algo.

Bueno, obviamente que los cambios apuntaban a que se saque gente K y a meter gente de otros proyectos políticos. Por eso todo el arco de la oposición (política y mediática) pedían la renuncia de Jaime, Moreno y De Vido, principalmente. Todos del riñón K, la pata más dura del proyecto desarrollista-industrialista-estatal. Lamentablemente para ellos no fue así. El kirchnerismo no solo no leyó la derrota como quería que la leyera la oposición, es decir, como “derechización” de los argentinos, como un “no a la profundización del modelo”, como la petición de “un cambio en la forma de gobierno”, sino que la leyó como debía, “sino profundizo no me acompaña nadie y si no me acompaña nadie volvemos a los ’90”.

Esto, entendiendo que un cargo político, un puesto institucional significa una mediación política, si una persona está ahí es porque media y expresa a cierto o ciertos sectores económico-sociales. Si Montoto está en el Ministerio de Economía no está en representación de Montoto o de su familia o de sus amigos, ni tampoco de toda la sociedad, de todos y cada uno de los seres vivos que habitan el país, sino de un sector que lo puso ahí para que impulse determinado proyecto político (volveré sobre esto en otro post).

Entonces, como la elección es una medición de fuerza, donde unos ganan y otros pierden, el que gana, que es porque acumuló, antes de esa elección, determinada fuerza social que lo vuelve dominante en términos de legitimidad, debería imponer al perdedor sus políticas, sus ideas, su “consenso”, su “diálogo”, su proyecto. Y qué mejor forma de hacerlo que mediante la presencia de gente suya en cargos administrativos del Gobierno (el Gabinete, sobre todo, ya que fue elección legislativa, no ejecutiva). Por eso es que no estábamos locos y luego del domingo 28-J veíamos a todos los políticos pidiendo renuncias, con nombre y apellido. No fue porque habían ganado una elección ejecutiva, sino que habían dado una correlación de fuerza y la querían hacer efectiva.

Bien, pero no fue así porque no siempre es así. No fue porque no siempre es así. Sabemos que en una disputa cuando alguien se ve en desventaja pasan dos cosas, o se termina cediendo a las peticiones del otro o uno decide no ceder a nada y generar la ruptura. Y esto es aplicable a cada momento de la vida. Imaginemos una relación amorosa, la chica pide formalizar una relación, el chico puede acceder, lo que luego devendría en otras peticiones de la chica, peticiones implícitas en esa formalización, como ser: no salir con otras personas (fidelidad), visitar a los padres y familiares, verse más seguido, salir para hacer otras cosas, etc. Es decir, todo lo que implica un noviazgo. Ahora, el chico puede decir que no, lo que puede generar el enojo de la chica y la ruptura de la relación, o, bien, ante el temor de la ruptura por parte de la chica, ésta puede retrotraerse y ceder todo el terreno al chico, que no solo no accede a la petición sino que además se ve en condiciones de ser él que pida o poner sus condiciones.

Y esto último parece que podría pasar. No solo no se fueron De Vido y Moreno, sino que los cambios son de la gente más lejana a Kirchner. Se va del Ministerio de Salud Ocaña (más ligada a Alberto Fernández, la pata más financiera del kirchnerismo) y viene Manzur (más cercano, seguramente, a Moyano, la pata laborista, núcleo duro de Kirchner), se va de Transporte Jaime (núcleo duro de Kirchner) pero asume Schiavi (muy cercano a De Vido). Y ayer se fueron Fernández (kirchnerista, pero un cuadro técnico, más que político) en Economía por Boudou (fue el que promovió la estatización de las AFJP, al parecer del riñón de Kirchner ahora, habrá que ver porque era más cercano a Massa, pero se ve que se disciplinó, igual está con marca personal), Aníbal Fernández (re mil K) por Massa (más vinculado a los sectores de la Iglesia) como Jefe de Gabinete, Alak (este es del riñón de Cristina, promovió al estatización de Aerolíneas) a Justicia, Recalde (Moyano) a Aerolíneas y Bossio (K) a la ANSES y Coscia (INCAA, fue el que promovió todo el desarrollo de películas nacionales) a Cultura.

O sea, como titula Clarín, “Gabinete Ultra K”. Y esto es lo lindo, y no soy masoquista, ver cómo operan los distintos medios. Construyendo así, el hecho, y formando nuestra opinión al respecto. Porque uno que no se informa mucho pero es medio anti-K escucha cambios y a priori dice “qué bueno”, pero luego lee Clarín y ve lo que ve y ahí cambia su humor.

Dijo Biolcatti (SRA) sobre el cambio de Gabinete, “No he visto ningún cambio; no se cambió nada. Vi el alejamiento de los menos kirchneristas. Es una decisión de profundizar el modelo”. Dice Inmorales Solá (La Nación), “No se fueron Julio De Vido ni Guillermo Moreno. Aníbal Fernández, el vocero más confiable que tuvo Néstor Kirchner en los últimos años, fue ascendido. Amado Boudou, un complaciente ejecutor de las órdenes del ex presidente, se encaramó al Ministerio de Economía. Julio Alak, uno de los espadachines de Kirchner para lograr la estatización de Aerolíneas Argentinas, también escaló hasta llegar al Ministerio de Justicia. La conclusión no puede ser otra que la de un gobierno cada vez más encerrado en sí mismo”. Dijo Morales (UCR), “el kirchnerismo puro está intacto”. Dice Clarín, “Más allá de las salidas, todos los cargos renovados quedaron en manos de los que pueden llamarse soldados fieles de la gestión K”.

Y, lo que debiera ser otro ABC de nuestra vida, como todo lo que es malo para Clarín, La Nación y la Sociedad Rural, es bueno para nosotros, esta es una buena noticia. Parece ser que el gobierno no va a dar el brazo a torcer. Por lo cual, si vamos viendo lo que van diciendo desde la oposición (donde hay muchas cosas interesantes, muchas perlitas), preparémonos para la ruptura.

Lástima que sos negro y argentino

Posted: lunes 6 de julio de 2009
Viendo cómo, luego de la victoria electoral del domingo, la derecha va armando su mejor escenario para el 2011, uno se pone a pensar a quiénes se podría postular desde el campo nacional y popular. Veamos, a grosso modo. Los muchachos del Citigroup ya tienen a sus candidatos, Macri-De Narváez (Unión-PRO). Los del JP-Morgan a Cobos-Carrió (el Panradicalismo). Por su parte, el duhaldismo vuelve y arma su ofensiva para recuperar el PJ (“el kirchnerismo está muerto”, “elecciones internas”, “la conducción está en manos de perdedores” salieron a decir desde el PJ duhaldista y menemista, obvio, los menemistas se suman a la movida). Así las cosas, con un llamado a internas, desplazando a Scioli (porque ya ni en Scioli confían, porque Scioli es eso, te junta votos, gestiona, pero no tiene muchas convicciones, él junta votos y gestiona para quien mande, además podría ser una carta del kirchnerismo, lo que significaría un retroceso, claro, pero un gobierno no tan derechoso, digamos, algo tibio, intermedio), el candidato del PJ sería el Lole Reutemann u otro duhaldista (grupos económicos locales-Clarín). Otra que se baraja es que como a Macri no le daría a nivel nacional (quién lo puede votar en Jujuy, en Chaco, en Chubut, nadie), el PRO se una al PJ (en un eventual acuerdo con el Lole), esto si el Panradicalismo se junta (porque puede que no se junten los correligionarios, ya sabemos que Carrió está media piantada y por ahí no se subordina a Cobos y va sola), lo que daría un 2011 de PJ versus UCR en sus versiones más espeluznantes.

Sí, con este panorama el futuro es muy desesperanzador, porque gane quien gane nos la ponen a todos. Es decir, lo que están haciendo los grandes grupos económicos (locales y externos) es asegurarse el gobierno para el 2011 (después ven cómo se pelean entre ellos, pero la idea es enterrar definitivamente al enemigo principal, el kirchnerismo, no dejándole siquiera participar, barriéndolo, de la contienda electoral).

Ahora, uno que no se resigna y sabe que “no todo está perdido”, porque “yo vengo a ofrecer mi corazón” (junto a muchos más), además de las razones objetivas y estructurales que muestran que estamos lejos de una restauración neoliberal inmediata, piensa y busca referentes, porque alguien tiene que haber, uno, uno, al menos, que pueda ser candidato del proyecto nacional-productivo-integral.

Todo esto, claro, en una hipotética ruptura con el PJ, haciendo una construcción por fuera y transversal. Para lo cual tendría que haber una ofensiva en cuanto a la imposición de la agenda (por ejemplo, Ley de Medios). Retomando, hice un pantallazo y no encontré mucho, algo que significara mantener esto, cuando no, profundizarlo. Cristina no, está muy vapuleada. De Vido, no, muy operado, es más, todos los medios le piden la renuncia. Podría ser Kirchner, no está muerto, pero es difícil, ¿Cómo recuperar el voto de las clases medias? Urgido en la desesperación me dije: ¡Moyano!

Pero no, imposible, es negro, negro y argentino. Ya con eso quedás descartado de plano. Ya muchos se habrán quedado descolocados, o pensando que soy un loco, otros se habrán asustado de solo leer eso, y algunos lanzarán epítetos no muy gratos contra mí y el sujeto de mi idea. Lo cual refuerza mi teoría, que paso a explicar.

Moyano, en su limitado razonamiento, en su simplísima lógica, siendo un cabezón, es profundamente revolucionario (y no, no sean acotados ustedes en el concepto, hay muchas definiciones para revolución, no siempre es revolución social, si sabemos algo de Moyano es que no es socialista). Pongamos de ejemplo una posible charla, que bien podría ser real:

_ Moyano: Bueno, con los compañero’ estuvimo’ analizando que debido a que la actividad se mantiene igual y ha subido la inflación necesitamos un 25% de aumento.

_ Los muchachos de la UIA: No, pero en este momento de contracción del mercado y crisis internacional debemos tener una responsabilidad gremial…

_ Moyano: Eeehh, 25% de aumento…

_ Los muchachos de la UIA: No, pero la crisis financiera requiere de un desenvolvimiento estrafalario estructural para mantener la competitividad analística (porque ellos hablan así, para que no se entienda nada)…

_ Moyano: 25% de aumento o paro y te pongo los camiones en las fábricas y no sacás la mercadería…

Entonces, imaginate, el tipo te discute de una manera tan directa, y encima te gana, la cuestión de salarios (lo que hace a la distribución de la riqueza) y eso es intolerable. Así que qué hace Méndez en ese caso. Agarra el teléfono y empieza a llamar a Vilas, a Manzano, a Lanata, a Van Der Kooy, a Mariano Grondona, a Morales Solá, a Sylvestre, a Bonelli, y listo, les dice que Huguito les está sacando un 25% de ganancias. Entonces Moyano es un negro cabeza, vago, chorro, corrupto, sindicalista, burócrata, peronista, patotero, clientelista, da prebendas, usa a la gente por el chori y la Coca, además es feo, gordo, de la CGT y negro (de vuelta).

Listo, con esto quedan casi nulas tus posibilidades. Si sos sindicalista que pide aumentos es imposible ser presidente. ¿Y Lula? Me va a decir uno. Lula no es negro. Además los brasileros son más tranquilos, mucha fiesta, mucho carnaval y tutu bem. ¿Y Evo? Evo es negro pero en Bolivia son todos negros.

En Argentina eso no pasa, hay mitad de negros y mitad de clase media, y tenemos una historia de quilombos, los argentinos somos quilomberos. Acá le das laburo a un argentino y enseguida te organiza un sindicato y te pide aumento, somos unos negros “cabeza”. En 1810 porque no nos dejaban comerciar libremente prendimos fuego todo el continente (menos Brasil, porque ellos son tranquilos, vienen de otra historia, los portugueses no eran como los españoles).

Los radicales porque no los dejaban participar en los espacios políticos e institucionales te cagaban a tiros, Alem e Yrigoyen eran otros dos cabezones que te hacían quilombo. Y surgieron industrias por culpa de estos y los trabajadores se hicieron anarquistas y comunistas, que hacían huelgas, paros y tiraban piedras. Y después peor, después vino el peronismo. Se llenó de industrias el país, es decir, se llenó de obreros, obreros argentinos, todos negros, sindicalizados y peronistas, pidiendo aumentos, derechos sociales, aguinaldo, vacaciones pagas.

Acá le das trabajo a un argentino, te agarra un bombo y una manguera, se toma un vino y te hace paro y movilización. Eso no da, no puede ser, es inadmisible. De lo cual deducimos que los liberales tienen razón, somos pobres porque queremos, la culpa es de los peronistas. Por algo Sarmiento quería traer inmigrantes europeos, porque sabía que los gauchos y los indígenas eran negros, y siendo así esto iba a terminar en peronismo. Sarmiento era un visionario. Lástima que vinieron rusos, polacos, italianos, españoles, que son los negros de Europa, con ideas zurdas. Lástima. I’m sorry for you Sarmiento.

Porque no podemos ser como Brasil, como Taiwán, como Corea del Sur, como Chile. No, ellos sí pueden tener cierto desarrollo industrial (de industria liviana y mediana, tal vez pesada, pero nunca estratégica) porque son tranquilos, los brasileros ganan todos los mundiales, qué se van a andar haciendo problemas por la distribución de la riqueza, no, los chinitos esos tampoco, son sumisos, de hecho son taiwaneses, coreanos, de Hong Kong o Singapur y vos les decís chinos y ni se molestan. Están bárbaros. Con lograr algo de desarrollo industrial y mantener ciertos estándares de vida se conforman, listo, para qué hacerse más problemas, qué es eso de la independencia, de la autodeterminación, de la dignidad, no, eso trae problemas.

En cambio acá nosotros somos unos desubicados, queremos tener industria nacional, fábricas automotrices, astilleros, industrial naval, hacer motores, turbinas, satélites, desarrollar tecnologías, hacer máquinas que hacen máquinas, todas esas cosas que generan independencia. Y encima, distribuir la riqueza. Queremos derechos, independencia económica, soberanía política, justicia social. No, nos merecemos todos los golpes de Estado, los desaparecidos y los paros agrarios que tuvimos (y los medios de comunicación que tenemos). Lástima, somos negros y argentinos.

No obstante, consuelo de pobre, nadie puede saber qué va a pasar de acá en más, por ejemplo, en 1943 nadie imaginaba un 17 de octubre ni mucho menos un Perón presidente. Como dijera Peter Drucker, “cuando el carro anda los melones se acomodan solos”. Además, somos argentinos (y negros), de acá a dos años puede pasar cualquier quilombo.

Escritos imprudentes

Posted: viernes 3 de julio de 2009
_ Los aviones de la europea Airbus que se están “cayendo” los están tirando los muchachos de la Boeing para lanzar su nuevo modelo 787 Dreamliner…

_ Los virus de la gripe aviar, porcina y demás “pandemias” son creados en los laboratorios de las farmacéuticas Roche, Bayer, Pfizer y otras…

_ Detrás del golpe de Estado en Honduras está el Pentágono…

_ Detrás de la acusación de fraude en Irán está la CIA…

_ Si vuela Scioli de la presidencia del PJ recordemos que volvió Duhalde al país…

Esto ganó, esto, essstooo!!! Aaaaaaahhhh!!!

Posted: martes 30 de junio de 2009


Ganamos, perdimos, igual nos divertimos…

Posted: lunes 29 de junio de 2009
Bueno, no voy a aburrirlos con esos “análisis complejos” sobre ganadores y perdedores, los presidenciables (porque además, son todos presidenciables, todos se van acomodando según les conviene y como todo es justificable se arman los discursos acomodando las estadísticas a conveniencia, así son presidenciables Macri, Cobos, Reutemann, Rodríguez Saá, Carrió, Scioli, y que no se agrande De Narváez porque capaz que también), sobre el nuevo Congreso, el mensaje de las elecciones y demás. Eso es pa’ la gilada, para que lo charlemos con el almacenero, para que Doña Rosa lo comente con el portero o para que te lo cuente el tachero…

Además si algo queda acentuado es la crisis de los partidos políticos, en una provincia gana uno, en otra otro, hay distintos referentes por lugar, y ganaron los candidatos más mediáticos-marketineros (tal vez debiera dar lo que representa la crisis de los partidos políticos, ¿Deba dar? Pah, parece que tengo una vocación pedagógica).

Qué queda claro después de esto, que la disputa es entre dos modelos de país, el financiero-agroexportador de los ’90 y el productivo-nacional-integral. Y la agudización es tal que o estás de un lado o estás del otro, las medias tintas no existen ahora. Porque si algo queda claro es que no hay alternativa por izquierda al gobierno, la alternativa es solo por derecha.

Nuestra tarea debería ser convencer a ese progre, a esa “izquierda” o centro izquierda que tiene buenas intenciones, a cierta clase media con un sentido más progresista, mostrándole que no es momento de dividir el voto. Que dividir el voto popular, progresista, es dejar que gane la derecha más rancia. ¿Porque qué hubiera pasado si Sabbatella y Kirchner hubieran ido juntos? ¿O si Pino Solanas, Heller e Ibarra y Bonasso? Pero, claro, siempre priman más los personalismos, las pequeñas diferencias por sobre las grandes coincidencias, las cuestiones de forma…

Por último la autocrítica (porque las derrotas nos indican que algo estamos haciendo mal, por eso debemos aprender de ellas) debe ser que hay que construir de verdad. Si algo nos tiene que decir esta derrota, o le tiene que decir a K es que se tiene que dejar de joder y construir en serio, basta de los intendentes del Conurbano que jugaron a dos puntas, que permitieron el corte de boleta (cómo puede ser que en lugares como La Plata, Avellaneda, Lanús, gane la lista del intendente pero también la del Colorado), basta de bajarle guita a grupúsculos como La Cámpora que pegan carteles lindos pero no construyen ni mueven nada, etc. O sea, a profundizar, menos discurso, más medidas progresivas, menos aparato, más construcción y militancia.

Queda demostrado que no se puede avanzar con el piloto automático, como quería Kirchner, de a poco, de a pasitos, o avanzás a paso firme o te voltean. Porque a medida que vas avanzando los que se iban beneficiando y querían que el proceso se quedara ahí (en ese lugar donde ellos se siguen viendo beneficiados) se te van corriendo, y no solo se te corren y pasan de vereda, también empiezan a jugar a la restauración.

Entonces, cómo hacés si se te corre el duhaldismo, los intendentes del Conurbano (que demuestran que siguen pesando, antes estaban con Kirchner y ahora jugaron con Duhalde-Solá, fiscalizando para Unión-PRO y dejando hacer), si se te corren los medios y pasan a irte con los tapones de punta, si se te corren los gobernadores de algunas provincias, si se te corren los ruralistas (que al principio les venía perfecta la devaluación, que la pagamos nosotros, pero cuando les tocaba pagarla a ellos con la 125 se dieron vuelta y te quisieron derrocar), si se te corren diputados y senadores, se corren los industriales, la UIA. Cómo hacés, qué te queda, te queda la gente, el pueblo, los trabajadores, los barrios, los pequeños empresarios, los pequeños productores (los de verdad, no los De Ángeli). Y tu mediación con estos tiene que ser directa.

La mediación tiene que ser directa, porque tu proyecto es distinto, ya la apuesta a las testimoniales era indicio de que se estaban haciendo las cosas mal, apelando al marketing político, a la imagen de los candidatos, es decir, lo mismo que el PRO (definitivamente tengo que explayarme sobre la crisis de los partidos, de representación y las mediaciones institucionales), y si tu proyecto es popular tenés que movilizar, convocar. Y eso se hace con construcción REAL, y la construcción real no se hace con planes, con sellos, con candidaturas testimoniales, con marketing político, con los intendentes veletas del Conurbano, la construcción se hace con militancia, debatiendo, abriendo espacios de participación, discutiendo, marcando hacia dónde vamos, en qué momento histórico estamos, cuáles son los peligros, organizando a las mayorías.

El resultado de esta elección es, en definitiva, una prolongación del intento de golpe de Estado del “campo” vía corte de ruta y desabastecimiento más terrorismo mediático (de hecho, el kirchnerismo perdió feo en los sectores, ciudades y provincias de los ruralistas). Movida que logró el apoyo de una impredecible (y no tanto) clase media, capaz de votar indiferentemente a Gabriela Michetti o Mauricio Macri como a Pino Solanas, y aglutinar a toda la oposición política y mediática (Grupo Clarín, La Nación, UCR, PRO, Coalición Cívica, Sociedad Rural, FAA, la Iglesia). Como dice Vertbitsky en su editorial, “tantos intereses y tan poderosos fueron demasiado para un gobierno que no supo organizar una fuerza política que respaldara las audaces medidas que adoptó para invertir una tendencia de tres décadas, que degradó a la sociedad. Tal vez eso ayude a entender cómo el voto popular pudo favorecer en porcentajes significativos a un candidato como De Narváez, de quien lo poco que se conoce es inquietante. Sólo la aversión irracional al Gobierno explica que los votantes hayan decidido ignorar la misteriosa trama de intereses que sostienen al hombre que ni siquiera se preocupó por negar las cuatro llamadas desde uno de sus celulares a un detenido al que la prensa bautizó como El Rey de la Efedrina”.

No obstante esto no debe tener un tono dramático. El PRO ganó en Capital, pero bajando mucho su caudal, también ganó en la Provincia más importante, pero su proyección nacional solo alcanzó el 16%. El kirchnerismo bajó su caudal y perdió las elecciones, pero sigue teniendo más proyección nacional que el resto. Y la Coalición Cívica Libertadora si bien quedó relegada de la escena central de las elecciones se ubica segunda a nivel nacional. Por lo cual, esto es un barajar y dar de nuevo.

Además, en las crisis es cuando más afloran las oportunidades. De hecho, luego de la derrota de la 125 cuando parecía que todo terminaba fue cuando más se avanzó, chau Lousteau, chau Alberto (muchachos de Cavallo), AFJP, Aerolíneas, ley de blanqueo de capitales. Así que este momento ahora está abierto, y solo hay dos salidas, restauración o profundización. Nada está definido, aunque Grondona se apresure a hablar de post-kirchnerismo o Morales Solá diga que Néstor debe ser relevado por Reutemann.

La responsabilidad también es nuestra, porque qué vamos a hacer nosotros, porque el gobierno no supo organizar una nueva fuerza (Kirchner demostró saber mucho de táctica y armados pero nada de construcción), pero si nuestra actitud sigue siendo delegativa no hay muy buenos augurios. También es cierto que hay que ver qué tiene pensado hacer Kirchner, qué lectura hace de las elecciones (por eso en la oposición se dice que debe leer bien esta derrota, porque ese bien es bien para ellos, están metiendo presión), si seguir peleando y profundizando o retirarse y dejar el proyecto trunco, para que vuelvan los neoliberales.

No es cierto lo que dice Macri, que la gente le dijo que no a la profundización del modelo, con esta crisis de representatividad, desmovilización y despolitización las elecciones son una lotería, una timba más donde no se sabe bien qué va a pasar, porque viene un tipo, pone decenas de millones de dólares, contrata publicistas y sale todos los días en la tele y te gana. Y para que eso deje de ser así debe haber organización, debate, construcción, marchar junto al otro, hablar con el de al lado, todo lo que es ajeno a la televisión, a la comercialización de candidatos, a esperar a los medios para que nos forme la opinión.

En este sentido, las renuncias de Ocaña (otra albertista) y de Kirchner a la presidencia del PJ son buenas noticias. Como también algunas palabras del lavadísimo discurso de Néstor al reconocer la derrota, sobre “profundizar” la democracia y la gobernabilidad y de que una cosa es dialogar y otra distinta renunciar a las convicciones. Igual las palabras no bastan, es hora de hacer. Si la oposición demuestra no tener espíritu destituyente quedan dos años para eso.